Preparando el equipaje. Acompañar a un enfermo grave

Preparando el equipaje

Acompañar a un enfermo grave

Una persona de las que leyó el artículo La Despedida, cuya intención era de ayuda en el acompañamiento de un enfermo terminal, respondió comentando: “no le puedo enviar eso a mi amiga porque los familiares amados que acompañan a una persona, que además es joven, en este momento de salud tan delicado, tienen muy internamente la esperanza de que algo suceda para que la salud mejore y nunca inician la despedida hasta que ocurra el fallecimiento”.

Tiene toda la razón, la despedida se hace cuando uno emprende el viaje. Pero también hay que tener en cuenta la preparación: se “hace la maleta”; se piensa en el equipaje, lo que se debe llevar, lo que no; se despide uno de los amigos; se dejan canceladas las deudas materiales y espirituales contraídas…, se ven los distintos recorridos y cómo hacerlos….

Ahora bien, a nivel espiritual, ¿cómo se “hace maleta”?

En primer lugar, reafirmamos lo dicho antes por nuestra amiga, la esperanza nunca se pierde, porque la vida de las personas está en manos de Dios, más que nunca, en ese momento de enfermedad grave. Por ello la primera palabra clave para la ayuda en ese “hacer la maleta” es: misericordia. Pedimos misericordia para esa persona enferma, para que Dios y los seres espirituales que le acompañan le ayuden en este momento y le eviten, pasar por el dolor y el sufrimiento. Y, si es bueno para el enfermo, que Dios le dé otra oportunidad y se recupere totalmente.

En segundo lugar, pedimos que se haga la voluntad de Dios sobre la persona que padece. Que cumpla la misión que tiene en este mundo, ─el tiempo que pase con nosotros, en el planeta tierra─, con amor, con alegría, con esperanza. No olvidemos que todos somos amados por Dios, todos, hemos venido a este mundo por algo y para algo (“hasta los pelos de la cabeza tenéis contados”, dice Jesús).

En tercer lugar, para los familiares cercanos y amigos, lo más importante, en estas circunstancias se da la oportunidad única de decir y escuchar todo lo que ha quedado pendiente. Tratar con cariño a esa persona, si se tiene remordimiento pedirle disculpas, si se tiene que agradecer, si se tiene que pedir algo…., es el momento. No esperes al último minuto, porque no sabe si te dará tiempo. Ahora, que está contigo, repito, es el momento de tratarlo bien, de hacerle la vida agradable, de decirle lo que sientes con el corazón y desde el corazón, manifestarle tu cariño y tus sentimientos más profundos…

Muchas personas no lo hacen y les queda en el alma una especie de desazón, de pequeño peso que, con el paso del tiempo, les encorva y entristece.

En el planeta tierra, nos guste o no, estamos de paso, estamos aprendiendo, somos peregrinos. La última etapa es fundamental para el que ya llega a la meta y para los que le rodean.

Si la despedida es trascendental, ─cuando uno realiza un viaje tan largo y a un lugar desconocido como el “más allá”─, también lo es preparar el equipaje.

Para escucharlo en audio, en voz del autor haga clik AQUÍ.

o en la flecha:

http://www.ivoox.com/preparar-equipaje-ayudar-a-enfermo-en_md_4627753_wp_1.mp3″

Gumersindo Meiriño Fernández

Acerca de gumersindomeirino

Dr. en teología. Disertante. Escritor.
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